domingo, 24 de febrero de 2008

PMEX








Poner acciones de Pemex en la Bolsa de Valores o la llamada democratización del capital, es privatización, asegura López ObradorMéxico, Distrito FederalDomingo 24 de febrero de 2008*


Discurso del presidente legítimo de México, Andrés Manuel López Obrador, en la Asamblea General por la Defensa de la Constitución y del Petróleo, realizada frente a la Torre de Petróleos


Amigas y amigos:


Estamos aquí juntos, una vez más, en este día de la Bandera Nacional, símbolo de la libertad y de la independencia de nuestro país, para reafirmar la decisión de millones de mexicanos de no permitir bajo ninguna circunstancia que se privatice la industria petrolera en beneficio de particulares, nacionales o extranjeros.


Hace 70 años, en 1938, el presidente Lázaro Cárdenas del Río, expropió la industria petrolera y con esa decisión histórica, ese gran estadista, no sólo hizo valer la soberanía nacional, sino que abrió un nuevo horizonte a la economía del país. Desde entonces, en buena medida, México se ha desarrollado por el dominio que la nación ejerce sobre el petróleo y de eso, también, dependerá el futuro de nuestro pueblo.


Para sacar al país y a nuestro pueblo del atraso y la pobreza, es indispensable desterrar la corrupción de la que se alimentan y nutren mutuamente el poder económico y el poder político de México. Pero también es posible darle nueva viabilidad a la nación y garantizar el bienestar de los mexicanos, utilizando dos recursos fundamentales: la vocación de trabajo de nuestro pueblo y el uso racional de los energéticos, en particular del petróleo.


El principal recurso del país es su gente: noble, generosa, creativa y trabajadora. No olvidemos que somos herederos de una cultura milenaria y de ahí dimana la mística de trabajo de nuestro pueblo. Tengamos presente el ejemplo de los que por necesidad se han tenido que ir a Estados Unidos, allá logran con esfuerzo salir adelante. Ya están enviando remesas, cada año, a sus familiares por 25 mil millones de dólares. Si el pueblo de México fuese un pueblo flojo, indolente, no mejoraría en ninguna parte.

Desgraciadamente, aquí, no hay oportunidades; desde hace mucho tiempo no hay movilidad social; antes el hijo del campesino, el hijo del obrero, del comerciante, del profesionista, podían progresar con el estudio o con el trabajo. Ahora está cancelado el futuro para las mayorías.

Sin embargo, estamos seguros que cuando transformemos a México y se termine la opresión, nuestro pueblo desatará toda su creatividad, su talento y laboriosidad para engrandecer a nuestra patria.Pero esta cultura extraordinaria de responsabilidad y trabajo, aunque es muy importante, no es suficiente. Hace falta también apoyarnos en la utilización del petróleo como palanca del desarrollo nacional.

Con el petróleo bien administrado podemos industrializar a México, crear empleos, abaratar el precio del gas, la gasolina y la electricidad, fortalecer nuestro mercado interno y garantizar el bienestar de la población.Ahora bien, conviene preguntarnos por qué si contamos con este recurso estratégico, que pocas naciones poseen y que es el motor de la economía mundial, los gobiernos neoliberales en vez de convertir a México en una potencia energética, han dejado de invertir en exploración, en refinación, en petroquímica, en investigación y desarrollo tecnológico, y nuestro país se ha convertido en exportador de crudo e importador de productos con mayor valor agregado.

La respuesta, aunque parezca increíble es que, desde hace 25 años, todos los gobernantes han mantenido como dogma, la idea fija el privatizar a Pemex, y no les ha importado arruinar a la industria petrolera para tener el pretexto de convertirla en un negocio de particulares.Tengamos en cuenta que la política económica neoliberal, no sólo ha empobrecido a la mayoría de los mexicanos, sino que ha propiciado la entrega de recursos y empresas públicas para provecho de unos cuantos.Desde 1983, han pasado a manos de particulares más de mil empresas públicas.

Muchas de ellas de gran importancia, ya entregaron Teléfonos de México, Ferrocarriles Nacionales, las minas, los aeropuertos, las dos líneas aéreas, los bancos. Han privatizado el 35 por ciento de la industria eléctrica nacional y ahora quieren montarse en el negocio del petróleo.Toda esta venta de activos del patrimonio nacional ni siquiera se ha traducido en mayor crecimiento económico, ni en mejores condiciones de vida para los mexicanos; por el contrario, la economía ha permanecido estancada y no se han generado empleos.

Por ello, nos hemos convertido en el país del mundo que más mano de obra exporta, expulsa, al extranjero.Hoy el salario mínimo es menor, en términos reales, que en 1980. De entonces a la fecha, la deuda pública pasó de 80 mil millones de dólares a 300 mil millones de dólares. Y lo más dramático, es que se padece de una monstruosa desigualdad económica y social.

A la luz de estos hechos debemos entender el por qué, sin ninguna justificación técnica, financiera o administrativa, el gobierno usurpador ahora pretende privatizar el petróleo.Aquí reiteramos que es falso que falte dinero o tecnología para modernizar la industria petrolera. Debe saberse que Pemex, a pesar de la corrupción y del mal manejo, es la empresa más rentable del país (extraer un barril de petróleo nos cuesta 4 dólares y se vende hasta en 80 dólares). Pemex es la segunda petrolera con mayor flujo de efectivo del mundo.
Los impuestos que pagó el año pasado, fueron de 60 mil millones de dólares, equivalentes al 38 por ciento del presupuesto del gobierno federal, y a más de tres veces, lo que pagaron de Impuesto Sobre la Renta, todas las empresas privadas del país.
En cuanto a la tecnología es mentira que, irremediablemente, tengamos que asociarnos con empresas extranjeras y no se pueda contratar. Además hay trabajadores, técnicos, geólogos e ingenieros petroleros mexicanos con mucha experiencia.
Sólo los tecnócratas acomplejados y vende patrias, pueden argumentar que hoy Pemex no puede y que su entrega al sector privado, nacional y extranjero, es la única salvación.No aceptamos, que se oiga bien y que se oiga lejos, nada que tenga que ver con privatizar Pemex o compartir la renta petrolera.
Tampoco aceptamos eufemismos que pretendan ocultar ese propósito. Para nosotros asociación con empresas extranjeras, bajo el pretexto que no hay tecnología, es privatización; el poner acciones de Pemex en la Bolsa de Valores o la llamada democratización del capital, es privatización; permitir la entrada del capital, nacional o extranjero en la refinación, es privatización; y aquí quiero también dejar en claro que la socorrida autonomía de gestión para que un consejo de administración “profesional” decida, supuestamente con independencia, el futuro de Pemex, también es privatización.
Es más, esto huele a lo que querían hacer con el SAT, antes de las elecciones del 2006; es decir, dejar la política de ingresos en manos de los potentados para evitar que desde el Poder Ejecutivo se promoviera una verdadera reforma fiscal. O a lo mejor quieren una especie de IFE, que supuestamente se maneja con independencia, cuando todos sabemos que sus integrantes no son más que empleados del PRIAN. Y por si fuera poco, todo ello es violatorio de la Constitución.
Los recursos energéticos no son del Estado ni mucho menos del gobierno, pertenecen a la nación. Son recursos de todos los mexicanos.Si realmente quieren fortalecer a Pemex, no hace falta modificar el marco legal, es cosa de reducir el gasto burocrático y terminar con los privilegios de los altos funcionarios públicos, para destinarle más recursos económicos; o cuando menos, entregarle los excedentes que se obtienen por los precios altos del petróleo, lo cual significaría aumentar al doble la inversión actual de este organismo, sin endeudamiento.
Pero sobre todo, lo que realmente hace falta es combatir la corrupción, empezando por hacer una auditoría, en la cual, entre otras cosas, se aclare la relación que existe de Felipe Calderón, Mouriño y Elías Ayub, con empresas extranjeras.Ahí está el caso del reciente contrato de compra de gas a Repsol de España, por 15 mil millones de dólares, asignado sin que se presentara ninguna otra oferta y con gas extraído en Perú y revendido a la Comisión Federal de Electricidad a precios elevadísimos.
Al mismo tiempo que se están quemando en la sonda de Campeche, en el complejo Cantarell, 700 millones de pies cúbicos de gas por día, porque no han querido, ni les conviene resolver el problema de la contaminación originada por la inyección de nitrógeno a los pozos petroleros. Esta irracionalidad no sólo ocasiona un daño ecológico, sino la pérdida de gas equivalente al 70 por ciento de todo lo que se compra en el extranjero.Ante todo esto, vale la pena que se sepa quién es Juan Camilo Mouriño, el actual Secretario de Gobernación y principal promotor de la privatización de Pemex.
Este funcionario es un traficante de influencias, como lo demuestra el hecho de que, siendo presidente de la Comisión de Energía en la Cámara de Diputados y posteriormente Subsecretario en la Secretaría de Energía, con Felipe Calderón, obtuvo de Pemex contratos millonarios mediante el procedimiento de adjudicación directa para beneficio de su empresa familiar.
Al respecto, voy a entregar en estos momentos a los Coordinadores Parlamentarios del Frente Amplio Progresista, toda la documentación que poseo: minutas, contratos y datos técnicos que demuestran lo que estoy afirmando y que deben servir a nuestros legisladores para pedir, tanto en la Cámara de Diputados como en la de Senadores, la realización de las auditorías correspondientes.Así mismo, convoco a servidores públicos, trabajadores petroleros, técnicos, empresarios y a todos los ciudadanos, a que aporten información sobre estos negocios realizados al amparo del poder público.No le demos vuelta al asunto.
Detrás de la pretensión de privatizar a Pemex, está la codicia de las minorías rapaces y de funcionarios corruptos. Estos derechistas inmorales ignoran lo que decía don Jesús Reyes Heroles. Don Jesús afirmaba que: “Los únicos negocios que a los políticos o funcionarios nos deben interesar, son los negocios públicos”.Nunca, como ahora, es tan aplicable la frase de Bertold Brecht, según la cual “el peor de todos los ladrones, es el político corrupto, lacayo de las empresas nacionales y multinacionales”.
Amigas y amigos:Defendamos el petróleo y la Constitución. Apoyemos el plan de resistencia civil pacífica que se ha dado a conocer para actuar de inmediato en caso de que quieran privatizar el petróleo.
No nos confiemos.
Aunque estén diciendo que no va a haber privatización, recordemos que eso mismo decían con el Fobaproa y cuando el Desafuero; actuemos de manera precavida; no olvidemos que recientemente, con la reforma a la Ley del ISSSTE, en 72 horas los legisladores del PRI y del PAN llevaron a cabo este agravio a los Trabajadores al Servicio del Estado.
Por eso, desde ahora, hagamos asambleas públicas, informemos a la gente y formemos las brigadas para la defensa del petróleo.Si antes no es necesario, el 18 de marzo, a las 5 de la tarde, nos volveremos a reunir en el zócalo de la ciudad. Les pido que nos ayuden a convocar a más gente, que hagamos el compromiso de que cada uno invite, cuando menos, a tres personas más y, desde luego, que para entonces estén presentes todos los brigadistas.Nosotros queremos la paz y por eso vamos a defender el petróleo. Si se entrega la renta petrolera a particulares, nacionales y extranjeros, no habrá forma de mejorar las condiciones de vida y de trabajo del pueblo y se estaría cancelando la posibilidad de transformar a México por la vía pacífica.
El despojo del petróleo dejaría latente el riesgo de una confrontación violenta, lo cual nos puede llevar a más sufrimiento, inestabilidad política y social, al predominio del uso de la fuerza y no necesariamente a la emancipación del pueblo.Por eso es preferible actuar ahora y no permitir que la derecha termine por desestabilizar al país.
Nosotros no queremos la violencia. Nosotros vamos a transformar a México por la vía pacífica. Nosotros vamos a seguir actuando de manera responsable, pero con firmeza y patriotismo.Antes de terminar quiero expresar mi más absoluto desacuerdo con la reforma Judicial que, entre otras barbaridades, pretende autorizar el allanamiento a los domicilios, desapareciendo garantías individuales que consagra la Constitución.
También solicito, de manera respetuosa, a los dirigentes de los tres partidos del Frente Amplio Progresista, que se exploren todas las posibilidades legales hasta lograr la libertad de los presos de Atenco, de Flavio Sosa y de todos aquellos, hombres y mujeres, que están encarcelados por motivos políticos o sociales.Amigas y amigos:En 1938, el pueblo, no sólo respaldó políticamente al general Cárdenas, sino que contribuyó con sus recursos para el pago de las indemnizaciones.Por eso más allá de lo que establece el Artículo 27 constitucional, está muy arraigada en la conciencia popular que el petróleo es de todos los mexicanos.
A nosotros nos corresponde defender esta conquista histórica. Hagamos el compromiso de no permitir que la derecha y sus aliados del PRI, nos regresen al porfiriato y nos conviertan en colonia.
¡El pueblo tiene la palabra!
¡La patria no se vende, se defiende!
¡En la democracia el pueblo manda!
¡Viva México!¡Viva la Bandera Nacional!
¡Viva la Expropiación Petrolera!
¡Viva el Pueblo de México!

MilenioPortada


UniversalPortada


Cartón: Hernández


JornadaPortada: PEMEX


Mario Di Costanzo *
La verdad son los hechos y no su explicación
No cabe duda de que si algo ha sobrado a Felipe Calderón y a su equipo son las explicaciones y justificaciones de la situación por la que atraviesa el país, así como los anuncios de grandes proyectos que llevarán a México al tan anhelado crecimiento económico.
Y señalo lo anterior en virtud de que durante la semana que termina el autodenominado “presidente de la estabilidad y el empleo” anunció con bombo y platillo la asociación de Petróleos Mexicanos (Pemex) con la empresa Industrias Derivadas de Etileno (Idesa) para la construcción de una planta petroquímica que producirá etileno.
A decir de Felipe Calderón, el proyecto requerirá una inversión de mil millones de dólares y generará aproximadamente 6 mil quinientos empleos; sin embargo, omitió señalar que el anuncio no es más que la redición del malogrado Proyecto Fénix, el cual fue cancelado durante la administración de Vicente Fox.
Hay que recordar que el 13 de noviembre de 1996 se reformó la ley reglamentaria del artículo 27 constitucional en el ramo del petróleo, quedando especificados aquellos productos considerados como petroquímicos básicos, los cuales sólo podían ser producidos por la nación, y los secundarios, que podían ser producidos por particulares.
El etileno es un petroquímico que quedó definido como secundario, por lo que desde ese entonces está permitida su elaboración por parte de particulares.
Así fue como a Vicente Fox se le ocurrió que, dado que la ley permitía la elaboración privada de este petroquímico, fuese Pemex en asociación con particulares los que elaboraran dicho compuesto, el cual vale decir es el principal insumo para la elaboración de plásticos y otros petroquímicos.
Por ello, en mayo de 2003 Pemex Petroquímica inició la promoción del Proyecto Fénix, durante la cual identificó a 20 empresas potencialmente interesadas en ese proceso, y la culminó el 21 de octubre de 2004 con la selección de tres socios estratégicos en ese momento: Grupo Idesa, Indelpro y Nova Chemicals Corporation.
El proyecto no se concretó, entre otras cosas, porque Idesa e Indelpro nunca se pudieron poner de acuerdo sobre la ubicación del futuro complejo, ya que el primero pretendía desarrollarlo en Coatzacoalcos, Veracruz, mientras el segundo (filial de ALFA) proponía Altamira, Tamaulipas.
Sin embargo, gracias a esas discusiones trascendió que el principal obstáculo fue que entonces la Secretaría de Hacienda y Crédito Público se negó a subsidiar el precio del gas que sería vendido al Proyecto Fénix para producir el etileno, porque se trataba de un subsidio de casi 300 millones de dólares anuales que recaería finalmente sobre los contribuyentes.
Por eso resulta lógico preguntarse por qué razón, si desde 1993 está permitida la elaboración de etileno para los particulares, ninguna empresa privada ha entrado a producirlo. Más aún, en la actualidad Petróleos Mexicanos es el único productor de etileno, controla el 100 por ciento del mercado y, a pesar de ello, Pemex Petroquímica cerró desde 2006 dos plantas productoras de etileno, una en Pajaritos y otra en Poza Rica.
Esto suena por demás absurdo, no sólo para muchos mexicanos, sino también para muchos ingenieros de Pemex que se preguntan las razones que llevan a una empresa a cerrar dos plantas productoras de un petroquímico que es insumo para fabricar plástico y del que son los únicos productores en el país.
¿Será que la verdadera razón de la asociación anunciada por Felipe Calderón entre Pemex e Idesa no es la creación de empleos o el desarrollo de infraestructura, sino más bien el interés de la empresa privada por obtener la materia prima (gas natural) para la producción de etileno a precios subsidiados, robarle el mercado a Petróleo Mexicanos y con ello continuar acabando con el potencial de ingresos en materia de petroquímica en el país?
En otras palabras, la asociación de Pemex con Idesa garantizará a ésta última la obtención gratuita del gas natural; o mejor dicho, la paraestatal pone el gas natural e Idesa se lleva las utilidades de la venta del etileno.
Peor aún si consideramos que Pemex cuenta con recursos suficientes para invertirlos en una nueva planta productora de etileno y que si acaso no los tuviera puede obtenerlos a través de financiamientos, ya que el mercado de su producto está garantizado, además de que no existen barreras de tecnología como se aduce en el caso de la perforación profunda.
Así, el proyecto anunciado por Felipe Calderón es en sí mismo el ejemplo más actual de lo que ha venido sucediendo en los últimos años en el sector energético del país: la materialización de una asociación delictuosa entre empresas privadas y gobierno contra el patrimonio de la nación. Es, en pocas palabras, la transferencia de la renta petrolera a los particulares, con el argumento de que se hace en beneficio de los mexicanos, olvidando que la verdad son los hechos y no las explicaciones.
Por ello debemos preguntarnos quién será el mayor beneficiario de esa asociación: ¿Pemex y los mexicanos o Idesa y sus accionistas?
* Secretario de la hacienda pública del “gobierno legítimo”

JornadaPortada: Lydia CAcho



Revela motivos por los cuales renunció a la fiscalía para delitos contra mujeres
Alicia Pérez Duarte: desde la PGR y la Corte se protegió a pederastas
Medina Mora ordenó que no se encausara a judiciales que torturaron a Lydia Cacho, afirma
Expresa su “decepción” por la actitud de la ministra Olga Sánchez Cordero ante el caso
Alfredo Méndez
Alicia Elena Pérez Duarte, ex fiscal de delitos contra mujeres de la Procuraduría General de la República (PGR), confirmó que su ex jefe Eduardo Medina Mora le ordenó, a finales de 2007, que detuviera la consignación de cinco policías judiciales que presuntamente torturaron a la periodista Lydia Cacho Ribeiro durante su detención en Cancún, Quintana Roo, y en su traslado a un penal en la ciudad de Puebla.
“El señor procurador Eduardo Medina Mora me dijo expresamente que me esperara (en referencia a que no ejercitara la acción penal), y en la espera, de pronto me quitaron el asunto (de la denuncia de Lydia Cacho) para mandárselo al fiscal para delitos contra periodistas”.
En entrevista exclusiva, la ex funcionaria refirió que desde octubre pasado ella y los agentes del Ministerio Público a su cargo concluyeron un proyecto de pliego de consignación que planeaba entregar, entre noviembre y diciembre, a un juez federal de la ciudad de México, pero “extrañamente” Medina Mora frenó el ejercicio de la acción penal contra los judiciales poblanos.
Pérez Duarte aseguró que su renuncia a la fiscalía especial fue para evitar ser una secuaz de “estos protectores de las redes de pornografía infantil, en las cuales el ministro Guillermo Ortiz Mayagoitia y sus cómplices protegieron no nada más a Kamel Nacif y a Jean Succar Kuri, sino a toda la red completa, que incluye las ciudades de Chihuahua, Tijuana, Mexicali y Cancún”.
Cuestionada respecto de si Medina Mora recibió presiones políticas para que le quitaran el caso de Lydia Cacho y lo enviara a la fiscalía especial para periodistas de la PGR, Pérez Duarte dijo: “No sé si el procurador recibió esas presiones, pero es evidente que sí, y es evidente porque cuando hablé con él, a principios de 2006, sobre el tema de la denuncia de Lydia Cacho, me dijo que subprocuradores y asesores de la PGR estaban de acuerdo en que debería seguir yo con la investigación del caso.
“Simplemente debía continuarla, porque Lydia, antes que nada, es mujer, y porque las víctimas que defiende son mujeres. Luego, para mí fue una sorpresa cuando hace dos meses el procurador le informa al fiscal de periodistas que era él, y no yo, el competente para continuar con esta indagatoria”, puntualizó.
Lydia Cacho fue detenida en Cancún el 16 de diciembre de 2005 por policías judiciales poblanos en cumplimiento a una orden de aprehensión librada en su contra por presunta difamación y calumnia en perjuicio del empresario textilero Kamel Nacif.
Un “Estado protector de mafias”
Durante 22 horas fue trasladada en un vehículo hasta la ciudad de Puebla. Pérez Duarte asegura que en ese tiempo dos judiciales amenazaron de muerte a Cacho y la sometieron a actos de tortura sicológica, pues esa había sido la consigna del llamado góber precioso y de su procuradora estatal, Blanca Laura Villeda. A su vez, Nacif le pidió a Mario Marín que actuara en contra de la periodista.
Entrevistada en la Casa de la Cultura de Coyoacán, adonde acudió a una mesa redonda en la que se analizó el caso de la red de pederastas revelada en 2005 por Lydia Cacho en su libro Los demonios del Edén, la doctora en derecho aseguró que renunció al cargo de fiscal para no ser cómplice de un Estado protector de mafias que fomentan la prostitución y pornografía infantiles.
Pérez Duarte dijo sentirse decepcionada del aparato de justicia mexicano que encabeza la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), y fue implacable en su crítica hacia la ministra Olga Sánchez Cordero.
“Mi manifestación de profundo dolor por haber escuchado a una mujer que nos acompañó durante mucho tiempo en la lucha feminista por un México libre de violencia, y de repente oírla en la sesión de la Corte decir que sí hubo violaciones en el caso de Lydia, pero no en el sentido del artículo 97 constitucional (que se refiere a las violaciones graves de garantías). Eso lo viví como la traición de una amiga”, expresó.
A finales de 2007, la Corte analizó la petición que le hizo un año antes la Cámara de Diputados para que investigara si diversas autoridades de Puebla se confabularon en contra de Lydia Cacho en represalia porque puso al descubierto la existencia de una red de pederastas. Primero la Corte determinó, por mayoría de votos, que a los ministros no les correspondía investigar el tema de la pornografía infantil y la pederastia en México, pues eso sólo compete a la PGR.
Luego, en una votación de seis contra cuatro, el máximo tribunal optó por concluir que el caso de Lydia Cacho no representaba violaciones graves a sus derechos humanos.

JornadaPortada



sábado, 23 de febrero de 2008

MilenioPortada


Milenio: PEMEX


Izquierda y petróleo


Rosario Robles:

Frente a la posibilidad de una reforma energética, en la izquierda se han presentado dos grandes opiniones. En realidad en el fondo dichas posturas no divergen sustancialmente, pues coinciden en cerrarle el paso a la intención de privatizar una industria estratégica que es patrimonio de los mexicanos. Pero si bien ambas se nutren de esta causa común, difieren en la manera de enfrentar una realidad que exige respuestas inmediatas.
En la lógica de López Obrador, ni siquiera debe abrirse paso a la discusión pues dicho proceso simplemente constituye una trampa para asestar el golpe privatizador. Ya vendrán mejores tiempos para impulsar desde el gobierno los cambios necesarios. Mientras tanto, el tema no deja de ser para el tabasqueño una plataforma envidiable para seguir construyendo el movimiento que le dé sustento a su candidatura presidencial en 2012.
El eje gira en torno a una persona y sus aspiraciones políticas que, por muy legítimas que sean, no debieran de ninguna manera subordinar las necesidades del país. Por lo demás, no deja de ser contradictorio el hecho de que, durante la campaña presidencial, en su proyecto alternativo de nación, AMLO sostuviera la necesidad de transformar a Pemex y de incorporar incluso al capital privado en la petroquímica (postura ratificada por Rogelio Ramírez de la O, quien seguramente sería su secretario de Hacienda) y que hoy promueva como respuesta simplemente la negativa a cualquier discusión.
Por otro lado, Cuauhtémoc Cárdenas sostiene que, sin necesidad de reforma constitucional, es posible y necesario modernizar el sector energético, pues el modelo que predominó en los últimos años está agotado con serias consecuencias para la economía y soberanía del país.
La autoridad moral y el conocimiento sobre el tema son indiscutibles en este caso. Pero más allá de eso, 70 años después de la histórica explotación petrolera, lo que predomina en la visión cardenista es la perspectiva del estadista, del hombre que es capaz de colocar en el primer plano un debate que tiene que ver con el proyecto nacional, más allá de intereses personales y políticos. Cárdenas se opone radicalmente a la privatización, pero sabe que ese camino se impondrá por quienes la desean si la izquierda no es capaz de presentar una propuesta inteligente, moderna, a la vez que nacionalista y soberana. Conoce los tiempos y, en consecuencia, reconoce que este debate es inaplazable porque de seguir por este camino nuestras reservas se agotarán en pocos años y de no fortalecer la industria petrolera se tendrá que recurrir cada vez más al expediente de la importación de gasolinas y otros derivados a precios muy caros. Claro como es, enfatiza que frente a la necesidad de ampliar las tareas de exploración de nuevos yacimientos (aún en mares más profundos) y de modernizar la infraestructura para la refinación o la petroquímica, lo único que se requiere es garantizar que los cuantiosos recursos que genera Pemex (sobre todo ahora que los precios del petróleo están tan altos) se canalicen a la paraestatal para su modernización y desarrollo tecnológico.
La autonomía de gestión para dicha empresa y, en consecuencia, la necesidad de una verdadera reforma fiscal que no tenga como único sustento el ingreso petrolero, constituye una solución viable y eficaz, frente a quienes consideran que sólo la inversión privada es capaz de garantizar un crecimiento del sector. Esta discusión no excluye la participación del capital privado que, bajo la rectoría del Estado, podrá participar en aquellos rubros en lo que no se ponga en entredicho la soberanía. En pocas palabras, para Cuauhtémoc Cárdenas la definición de una nueva política petrolera es urgente porque el país no puede esperar.
Su postura, no está de más decirlo, representa una bocanada de oxígeno y la certidumbre de que, desde la izquierda, es posible impulsar una posición firme, vigorosa, que, acompañada de la movilización, es capaz de atender y resolver los grandes problemas nacionales.
Ser… o neceserOnce edificaciones patrimoniales fueron destruidas en nuestro Centro Histórico con toda impunidad, afectando con ello su condición de Patrimonio de la Humanidad. Esta situación a todos nos debería indignar.

Cartón: Carreño


UniversalPortada


Cartón: Fisgón


JornadaPortada: PEMEX



Desfiladero
Jaime Avilés

Pemex: versión D


Viraje en Los Pinos: tenemos más petróleo que nunca

Así lo afirma un espot oficial que pronto saldrá al aire

¿No que sólo nos quedaban reservas para nueve años?

Con fecha de “13/02/08” y bajo la clave “Pemex versión D”, los publicistas de Los Pinos concluyeron un video de cinco minutos, firmado por el “gobierno federal”, que modificará por completo el discurso que Felipe Calderón y los suyos hicieron público hace unos meses para justificar la privatización de Petróleos Mexicanos.
La insostenible versión de que “sólo nos queda petróleo para nueve años” será sustituida por una muy distinta: el Golfo de México posee las mayores reservas petroleras del mundo, pero éstas se localizan a 3 mil metros de profundidad y no contamos con la tecnología de punta para extraerlas.


Si el año pasado Calderón dio cuatro explicaciones diferentes acerca de lo que hizo con los 205 millones de dólares decomisados a Zhenli Ye Gon –confirmando en todas que su “gobierno” lavó dinero del narcotráfico–, ahora, con el mismo desenfado, abandona la mentira de que nuestros yacimientos de hidrocarburos son ya meras cavernas, y se dispone a fanfarronear con que tenemos reservas inmensas, lo que sí es cierto, como bien lo saben los mercados internacionales desde hace años, pero panistas y priístas se negaban a reconocer mientras amarraban la privatización en lo oscurito. Pero vayamos el texto del espot que está a punto de salir al aire.

“México tiene un gran tesoro, un tesoro escondido debajo del fondo del mar. El petróleo es nuestro tesoro y pertenece a todos los mexicanos de hoy y de mañana”, empieza diciendo un locutor con voz temblorosa de fervor patriótico. “México –agrega– cuenta con amplia experiencia en la explotación de pozos petroleros que se encuentran en tierra y muy cerca de las costas. Pero el mundo enfrenta ahora una nueva realidad. Las mayores reservas de petróleo se encuentran en aguas profundas, a 3 mil metros bajo el mar, es decir, a una profundidad de 15 veces el edificio más alto de México. Ahora es necesario llegar hasta allá para poder extraerlo. Una de las zonas donde existe mayor riqueza de petróleo en aguas profundas es el Golfo de México. Allí está nuestro tesoro y debemos llegar a él”.


Hasta aquí, la fábula para los niños rubios que retozan en una playa, ilustrando el chorizo, da un giro hacia lo absurdo: “Esto significa nuevos y enormes retos, que otros países alrededor del mundo ya están enfrentando con éxito”. (En este punto saco mi telescopio en busca de “países alrededor del mundo” pero sólo veo estrellas y planetas.)
Brasil, un país con un nivel de desarrollo similar a México” (falso: Brasil fabrica aviones de pasajeros, México ni siquiera lo intenta), “empezó a explotar sus yacimientos en aguas profundas hace 15 años. Gracias a esto, Brasil, que antes importaba petróleo, logró duplicar su producción y hoy es autosuficiente”. (¿Captan? Privaticemos Pemex para que seamos autosuficientes en petróleo… como si no lo fuéramos desde hace décadas.)

“Cuba es otro país latinoamericano que ya está tomando acciones para explotar su petróleo en aguas profundas” (¿cómo se “toman acciones”, con yerbabuena y azúcar, estilo mojito?) “Y de ser un país que hoy importa la mayor parte del petróleo que consume se estima que en la siguiente década podría convertirse en un país exportador” (sí: privaticemos Pemex para convertirnos en país exportador: ¿cómo no se nos había ocurrido?).

“México enfrenta hoy un reto completamente nuevo. ¡Trabajar en aguas profundas!” (fundas, fundas, repite el eco: sugerencia para la posproducción del espot). “El equipo submarino debe soportar presiones de hasta tres toneladas por centímetro cuadrado. Es como si una lata de refresco tuviera que soportar el peso de 60 camiones. La tubería que transporta el petróleo debe soportar bajas temperaturas porque a más de 600 metros de profundidad hace tanto frío que se forman cristales de hielo que bloquean el flujo de petróleo” (pero a 599 el agua todavía está sabrosa y no resulta insoportable la repetición del verbo soportar).

“Trabajar en aguas profundas requiere de tecnología de punta como sistemas satelitales georreferenciados” (¿geo qué?), “construcción de plataformas semisumergibles” (¿semicuánto?), “manejo de vehículos submarinos de control remoto y robótica”. Después de encadenar esas palabras con la finalidad de apantallarnos y deprimirnos, insinuando que la chatarra de Pemex no sirve para que desenterremos “nuestro tesoro”, los manipuladores publicistas de Los Pinos nos ofrecen un alivio inmediato al dolor que nos acaban de causar.

“Afortunadamente, como lo han hecho otros países del mundo, México puede establecer alianzas con quienes ya cuentan con la tecnología y la experiencia para explotar yacimientos en aguas profundas. ¡Podemos aprovechar ese conocimiento para sacar el petróleo que es nuestro! ¡No podemos ni debemos quedar fuera de esta oportunidad histórica! ¡Llegar hasta nuestro petróleo en aguas profundas nos permitirá vivir mejor!
¡Más petróleo para tener más hospitales y medicinas, más empleos, más y mejores carreteras, más escuelas y prosperidad para todos! (…) ¡sin que Pemex deje de ser una empresa de todos los mexicanos! La recompensa será garantizar nuestro futuro y el de las nuevas generaciones. ¡El petróleo es de México! Gobierno federal”.

Acto seguido, aún gritando, el locutor se envuelve en el lábaro patrio de Repsol y se arroja al océano desde una plataforma explotada por Chevron en la sonda de Campeche (gracias a los “contratos de servicios múltiples”, que Vicente Fox impulsó para iniciar la privatización silenciosa de Pemex), y si no me creen observen el video completo en YouTube, tecleando tan sólo dos palabras: “Spot Pemex”.

Es obvio: de ahora en adelante van a tratar de marearnos con el rollo de la tecnología que no tenemos. Pero debemos recordarles, como lo hizo en su artículo del domingo pasado José Antonio Rojas Nieto en la página 25 de este diario, que no contamos con esa tecnología porque, mientras el año pasado la renta petrolera fue de 50 mil 258 millones de dólares, el “gobierno” de Calderón invirtió sólo 37 miserables millones de dólares en investigación científica y tecnológica.
Antes que nada, la industria petrolera nacional debe ser sometida a una auditoría externa, para que todos los mexicanos sepamos en qué condiciones verdaderas se encuentra. Y por lo pronto –de eso cada día están seguras más y más personas nacidas en este país– millones se opondrán a que Calderón privatice las reservas de las aguas profundas. Así se lo dijeron anoche, por ejemplo, desde el Zócalo, representantes de todas las logias masónicas del país, que juraron “defender la Constitución y el petróleo hasta el límite de nuestra existencia”.
Mientras tanto, otra gran multitud se reunirá el martes frente al Palacio Legislativo de San Lázaro para presionar a los diputados indecisos que todavía no saben si votarán en favor o en contra de la ley Gestapo, que en caso de ser aprobada elevará a rango constitucional una dictadura policiaca con plenos poderes para reprimir a discresión. Son días de suspenso…

JornadaPortada: PEMEX




El trío Gamboa-Beltrones-Labastida no representa al PRI


Exige Bartlett a Calderón abrir cartas sobre Pemex
Brutal, que se quiera vender; es la empresa que más aporta, dice Ríos Camarena
Evitaremos otro robo a la nación: PRD
Roberto Garduño

El tema de la reforma energética divide cada día más a las distintas corrientes de opinión integradas en el PRI. La factible privatización de áreas sustantivas en Petróleos Mexicanos (Pemex) ha originado una corriente que abiertamente se opone a la participación de capitales privados en la paraestatal.
Mientras Emilio Gamboa, coordinador de la fracción priísta en la Cámara de Diputados, considera las denuncias contra la privatización como un debate inexistente, un grupo de sus correligionarios exigió a la administración de Felipe Calderón que abra sus cartas y manifieste si transitará por la venta de los recursos naturales.
Al participar en un foro convocado por el PRD, el priísta Manuel Bartlett ironizó en torno al gobierno federal: “necesitamos que Calderón, o como se le quiera llamar en esta mesa, presente su proyecto. Es indispensable que se abran las cartas (…) el gobierno panista ha estado haciendo una campaña permanentemente orquestada en los medios de comunicación para debilitar a la oposición”.
También la emprendió contra tres figuras priístas en el Congreso: Francisco Labastida, Emilio Gamboa y Manlio Fabio Beltrones, a quienes llamó despectivamente “el trío” que no representa al PRI; “en nuestro partido hay una base de patriotas que se opondrá a la venta de los recursos naturales”.
Bartlett ofreció una visión distinta a la de Cuauhtémoc Cárdenas en el terreno de la autonomía de gestión de Pemex, porque mientras el perredista pretende la integración de un consejo técnico especializado que conduzca a la petrolera, él establece que la citada autonomía no debe implicar que la empresa sea conducida por un grupo de notables; su dirección debe apegarse a los lineamientos de la Cámara de Diputados y de la Auditoría Superior de la Federación.
Asimismo, Alfredo Ríos Camarena, representante priísta en San Lázaro, anunció la creación de un frente integrado por diputados de todas las fracciones en defensa de los intereses nacionales y energéticos: “no queremos que se privatice; no queremos que se oculten leyes secundarias de esa privatización. No queremos que ocurra, aunque ya está sucediendo en el caso eléctrico, con los contratos para cogeneración. Es una paradoja brutal que siendo la empresa petrolera la que más produce riqueza en el país, se diga que no tiene dinero, y ahora se pretenda privatizar”.
En ese tono, José Murat, ex gobernador de Oaxaca, denunció que el gobierno federal ha ordenado un cerco informativo contra los opositores a la privatización. No obstante, se sumó a la postura de Bartlett con objeto de abrir el debate por medio de una propuesta del gobierno federal.
“Hay una política muy clara para deteriorar Pemex. Queremos dejar claro que no nos cerramos, al contrario, estamos deseosos de conocer las propuestas del gobierno y del PAN para discutirlas y analizarlas, y a partir de ello dar el paso hacia un Pemex moderno que sea palanca de desarrollo para el pueblo de México”.
Por el contrario, Gamboa Patrón respondió lacónico a las preguntas de los reporteros referentes a si ya conoce un proyecto de dictamen de reforma energética o, por lo menos, el diagnóstico gubernamental sobre el sector: “si no hay un documento, ¿cómo podemos hablar de reforma energética?” –evadió.
–¿No se lo ha pasado Héctor Larios?
–No hay documento.
–Los panistas insisten en que usted ya conoce el documento.
–Sí, pero no nos han pasado nada.
–¿Ni diagnóstico ni nada?
–Cero. No tenemos ningún documento, no tenemos nada de qué hablar.
–¿Entonces, hay un debate estéril, como manifiesta Cuauhtémoc Cárdenas?
–Lo que hay es un debate sin fundamento, esa es la verdad (…). Lo que sí está claro, y lo puedo afirmar, es que el PRI no tiene documento alguno; no tenemos posición ni nada qué discutir, porque no hay propuesta al respecto.
Durante la mesa de discusión sobre el sector energético, Javier González Garza, coordinador de la fracción perredista, sostuvo que a su partido “no le interesa entrar en un proceso de violencia. Queremos evitar, y para lograrlo, en el PRD y en el FAP tenemos la decisión de hacer lo necesario para evitar otro robo a la nación. Para nosotros, el asunto del sector energético, no sólo Pemex, es una frontera. No vamos a permitir su privatización, pero estamos en la mejor disposición de discutir”.
Su compañero, Alejandro Sánchez Camacho, quien organizó el foro, advirtió sobre “la trampa” del PAN y del PRI, que pretenden llevar la discusión a los espacios parlamentarios:
“Ahí nos dejan desahogarnos, hay una aparente discusión-debate, y a fin de cuentas atropellan los procesos, violando la ley para adaptarla a sus intereses”.
La posición perredista fue desglosada por Juan Guerra Ochoa, quien rechazó el innecesario proceso de privatización de la paraestatal, porque “lo que hace falta es la nacionalización del gobierno. Hoy la desgracia es que pregona que la inversión extranjera es mejor que la nacional; hay un desprecio a lo del país, hay una actitud malinchista que tiene que ver fundamentalmente con la defensa de intereses espurios”.
Durante su participación, el ingeniero Francisco Garicochea comentó que no existe razón, mucho menos justificación alguna, para explorar en aguas profundas, porque antes el gobierno de Calderón debe explicar cuáles son las estimaciones y prospectivas de los recursos petroleros que se tienen en tierra, en el litoral y en aguas someras. Consideró falacia que el país tenga una reserva probada que daría para producir durante los próximos nueve años, porque la relación existente entre reservas probadas, probables y posibles nos lleva a la cifra de más de 30 años de petróleo para México.
El doctor Víctor Rodríguez Padilla, posgraduado de la Universidad de Francia y especialista en materia energética, también argumentó que las compañías extranjeras no se conforman con poco, “lo quieren todo, porque su objetivo se fundamenta en la maximización de sus utilidades”.

JornadaPortada: PEMEX




El proyecto, a contracorriente de lo que ocurre en Venezuela, Bolivia y Ecuador, señala
Standard & Poor’s: Calderón planea entregar Pemex “este año”


Advierte que la reforma constituye “un desafío político difícil” para las autoridades mexicanas
“Aligerar” las restricciones a la inversión privada, eje de las modificaciones, según análisis
Israel Rodríguez J.

La firma financiera internacional Standard and Poor’s (S&P) confirmó que el gobierno del presidente Felipe Calderón Hinojosa “está haciendo un intento por expandir el papel del sector privado” en el ámbito energético, en contraste con las políticas nacionalistas aplicadas en Venezuela, Bolivia y Ecuador.
Consideró que la liberalización del sector energético y el aumento de la inversión y producción constituyen “un desafío político difícil para el gobierno mexicano”.
Reconoció que quizás no haya un sector de la economía más “emblemático” cuando se trata de reformas macroeconómicas en América Latina que el energético.
En un oportuno análisis, la calificadora global de valores destacó que la fuerte transferencia de fondos de Petróleos Mexicanos (Pemex) al gobierno evita que la compañía emprenda inversiones suficientes para remplazar sus reservas.
Actualmente más de una tercera parte de los ingresos totales del gobierno provienen del sector del petróleo y del gas. Esto, aunado a la falta de tecnología de Pemex para perforar en aguas profundas, genera un riesgo de que México agote sus reservas energéticas en las próximas décadas, advirtió.
En el estudio titulado Se avecina la tormenta: calificaciones soberanas de América Latina en 2008, la firma financiera asegura que “es probable que el gobierno presente una ley de reforma energética más adelante este año, que proponga aligerar las restricciones a la inversión privada en el sector de derivados de energía y quizás incluso en exploración y producción”.
La producción de crudo cayó aproximadamente 5 por ciento en México durante 2007 debido –en parte– al mal clima y a la caída en la extracción del principal yacimiento petrolero del país (Cantarell). Actualmente las reservas probadas de petróleo en México son iguales a aproximadamente el valor de la producción de una década.
Sin embargo, México emprendió recientemente una reforma fiscal para ampliar su base de ingresos no petroleros resolviendo –parcialmente– su desafío fiscal de largo plazo para reducir su dependencia de los ingresos petroleros.
La reforma plantea una moderada disminución de las contribuciones de Pemex al gobierno, e impulsa su presupuesto de inversión.
El análisis hace referencia a los diferentes países de América Latina, los cuales han respondido de diferentes maneras al reciente incremento de los precios de la energía. Algunos han fomentado la inversión, tanto privada como pública, en el “próspero sector energético”. Otros han buscado restringir el papel de los capitales privados y expandir el papel del sector público.
Algunos gobiernos, agrega S&P, se han vuelto más dependientes de los ingresos del sector energético sin realizar intentos serios de ampliar su base tributaria al margen de esa actividad, mientras muy pocos han tratado de reducir su vulnerabilidad fiscal ante los volátiles ingresos derivados de los energéticos.
Varios países están usando sus mayores ingresos petroleros y de gas para aumentar el gasto público, por lo general mediante programas sociales.
“Países como Venezuela, Ecuador y Bolivia han seguido políticas nacionalistas sobre el uso de sus recursos naturales, tomando medidas para maximizar los ingresos actuales con el potencial costo sobre la inversión de largo plazo.
“La combinación del nacionalismo sobre los recursos naturales y el populismo en las políticas de gasto sólo aumenta la vulnerabilidad fiscal de estos países frente a una caída en los ingreso del sector energético”, señala el documento
El estudio señala que mientras naciones como Venezuela, Bolivia y Ecuador han retomado un papel nacionalista sobre el control de sus hidrocarburos, otros países como Brasil, Perú y Colombia están abriendo sus sectores energéticos a la inversión privada atrayendo más recursos hacia el sector del petróleo y del gas.

JornadaPortada



viernes, 22 de febrero de 2008

MilenioPortada


UniversalPortada


JornadaPortada: Rayuela


JornadaPortada: SEP




Fuera de las aulas, cuatro de cada 10 en edad de cursar dicho nivel, dice en la SEP
Reforma en bachillerato, para ya no ser “país de reprobados”: Calderón
Expone ante el dirigente del BID estrategias para atender rezagos en educación media superior
Fabiola Martínez y Laura Poy

El presidente Felipe Calderón anunció ayer la reforma integral de la educación media superior, porque –dijo– “no permitiremos que México sea visto como país de reprobados”.
En palabras del mandatario, ese nivel representa el “cuello de botella” del Sistema Educativo Nacional, debido a que cuatro de cada 10 jóvenes en edad de cursar bachillerato no lo hacen, y más de 40 por ciento de ese sector trunca sus estudios.
La ausencia de un modelo de certificación –advirtió– provoca la proliferación de escuelas patito, en un contexto donde están registrados más de 200 programas de bachillerato, muchos de los cuales están desvinculados o presentan serias dificultades para ser revalidados. El panorama de este sector, que ronda en un rezago de un cuarto de siglo respecto a su actualización, fue delineado también por la titular de la Secretaría de Educación Pública (SEP), Josefina Vázquez Mota, quien alertó que “no podemos perder a los más de 100 mil estudiantes que terminan la secundaria y no ingresan al bachillerato”.
Tampoco podemos perder –agregó la funcionaria– a cerca de 600 mil jóvenes que abandonan dicho nivel de enseñanza porque no tienen ingresos suficientes y deben ir al mercado laboral, o bien a los cerca de 1.6 millones (entre 15 y 19 años) que actualmente no estudian y tampoco están en el sector productivo nacional. Por ello, dijo que la apuesta es aprovechar el bono demográfico (número de jóvenes que viven en el país).
Actualmente, la cobertura en bachillerato es de sólo 58 por ciento, ya que de los 6.5 millones de mexicanos en edad de cursarlo, sólo 3.7 millones están en las aulas, con la meta de incrementar la matrícula en 120 mil alumnos cada año, a fin de alcanzar una cobertura de 68 por ciento al final del sexenio.
Ante el presidente del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), Luis Alberto Moreno, Calderón mencionó las cuatro estrategias para atender los rezagos en referencia, cuya base es la adopción de un marco curricular común con base en competencias, es decir, que cada egresado de bachillerato comparta –con el resto de los estudiantes de ese nivel– un sustento de conocimientos, habilidades y aptitudes.
Integrantes de la Asociación Nacional de Universidades e Instituciones de Educación Superior ya delinearon el nuevo perfil del egresado del Sistema Nacional de Bachillerato, con base en 11 competencias genéricas, entre las que se encuentran el impulso a la educación abierta y a distancia para llegar a las comunidades más pobres del país, profesionalizar los servicios de enseñanza, definir estándares y procesos comunes “para garantizar que todos los participantes hablen el mismo lenguaje y avancen en la misma dirección”, entre otros.
“Al terminar nuestra responsabilidad (en 2012), la educación media superior deberá haberse transformado en el país (…) Queremos un México ganador, y para lograrlo deberemos ser ganadores en la educación”, manifestó el Ejecutivo.
En la primera visita que realiza a las oficinas centrales de la SEP, destacó que este año se ejerce un presupuesto “histórico” de casi 32 mil 500 millones de pesos para la educación media superior, 21 por ciento más que el año anterior; fue entonces que ofreció trabajar para aprovechar el potencial de los jóvenes menores de 25 años (la mitad de la población); en los próximos seis años, cerca de 10 millones de mexicanos de entre 16 y 18 años demandarán servicios de bachillerato.
En infraestructura se invertirán mil 500 millones de pesos, el doble que en 2007, y se entregarán 1.1 millones de becas durante el actual ciclo escolar. De igual forma, arrancaron los concursos de oposición para nombrar a los más de 900 directores de escuelas federales de ese nivel, y en abril se aplicará la prueba Enlace en los planteles aludidos.